Consejos esenciales para mejorar la calidad del aire de nuestro hogar

Mantener a raya virus, ácaros y bacterias es fundamental para garantizar el confort y la seguridad en el hogar. De hecho, pasamos casi el 90% de nuestra vida en espacios cerrados, por lo que es muy importante mantener la calidad del aire, tanto del lugar donde vivimos como de nuestro espacio de trabajo.

La situación provocada por el coronavirus y el confinamiento también ha hecho que nos replanteemos las mejores alternativas para mejorar la calidad del aire de nuestra casa.  Algo que, según la Sociedad Española de Medicina Preventiva, se basa en dos principios: mantener una buena ventilación y usar productos homologados destinados a la depuración del aire, como un purificador de aire o un depurador ambiental.

Y es que, aunque el interior de una vivienda esté aparentemente limpio, podemos estar respirando sin darnos cuenta microorganismos perjudiciales para la salud como polen, ácaros y multitud de bacterias, sustancias tóxicas y alérgenos. Agentes contaminantes del aire que provienen generalmente de la contaminación exterior, de los electrodomésticos que funcionan por combustión, la humedad o del polvo. En otras ocasiones, se trata de compuestos orgánicos volátiles que se desprenden de plásticos y productos de limpieza o de bricolaje como pinturas, pegamentos, etc.

 

Consejos para mantener la calidad del aire en tu casa

Algunos consejos generales para mantener el aire de tu vivienda en buenas condiciones de calidad son:

  • Ventila tu casa todos los días

De esta forma, permitirás que el aire contaminado fluya hacia el exterior. Se recomienda ventilar cada estancia durante 20-30 minutos y preferiblemente a primera hora de la mañana, que es cuando el nivel de tráfico es menor y cuando el número de partículas suspendidas en el aire es más bajo.

  • Rodéate de plantas

Las plantas ayudan a oxigenar los espacios interiores y pueden contribuir a que el aire tenga mayor calidad. Algunas especies como el aloe vera, la hiedra o la cinta ayudan a filtrar toxinas y a purificar el aire.

  • Controla la humedad

Cuando la humedad interior de una vivienda supera el 60%, puede aparecer moho y bacterias que contaminan el aire. Ventilar la vivienda diariamente y limpiar con agua y jabón las zonas donde se acumula mayor humedad (ventanas, baño, cocina, etc.) te ayudará a aumentar la calidad del aire de tu casa.

  • “Re-decora” tu casa

A veces, un exceso de muebles o de objetos decorativos facilita que el polvo y los ácaros “se oculten” en ellos. Evitar que los muebles estén fabricados o tratados con  materiales con compuestos contaminantes también puede ser útil para controlar la calidad del aire de tu vivienda.

 

¿Cuál es la diferencia entre ventilar una estancia y purificar el aire?

Pese a ser conceptos relacionados, ventilar y purificar el aire no es lo mismo.

Purificar el aire significa limpiarlo, con el objetivo de eliminar cualquier elemento que pueda resultar contaminante (alérgenos, emisiones de CO₂, humo, etc.). Cuando purificamos el aire de un espacio cerrado, no introducimos aire nuevo en él, sino que filtramos o limpiamos el que ya hay dentro y lo reciclamos para que circule de nuevo por la estancia una vez limpio.

Actualmente, existen aparatos específicos para este fin, como los purificadores de aire domésticos. Además, los sistemas HVAC (heating, ventilation and air conditioning, es decir, calefacción, ventilación y aire acondicionado) ofrecen una gran variedad de filtros con diferentes opciones para purificar el aire.

Por su parte, ventilar consiste, básicamente, en extraer el aire contaminado del interior de una estancia, sacarlo al exterior e introducir en ella aire nuevo y fresco.

Cuando hablamos de ventilación, debemos distinguir entre ventilación natural y ventilación forzada. La primera es la que podemos conseguir, por ejemplo, abriendo la ventana. Sin embargo, cuando esto es insuficiente, debemos recurrir a la ventilación forzada a través de equipos electromecánicos diseñados e instalados para renovar el aire interior.

Es decir, que la purificación reutiliza y filtra el aire de un mismo espacio, mientras que la ventilación introduce aire nuevo expulsando aquel que está contaminado.

 

Purificadores, humidificadores y deshumidificadores

En el mercado existen diferentes productos que contribuyen a mejorar la calidad del aire de una vivienda.

Uno de los más habituales son los purificadores o depuradores de aire. Estos dispositivos utilizan radiación ultravioleta, ozono, filtros HEPA o iones negativos para eliminar los agentes contaminantes (incluidos virus) presentes en el interior de la vivienda. Básicamente, los purificadores captan el aire del ambiente con un ventilador y eliminan las partículas nocivas, las impurezas y los humos con la ayuda de un filtro.

Los filtros HEPA usados por los purificadores también retienen el polvo, los ácaros y el polen, siendo una opción recomendada para personas que sufren alergias. Concretamente, los filtros True HEPA son capaces de retener el 99% de las partículas.

Por otra parte, los humidificadores / deshumidificadores regulan la humedad ambiental aportando a los ambientes secos el grado de humedad necesario para garantizar la confortabilidad necesaria, o por el contrario, absorbiendo el exceso de humedad. Normalmente, estos dispositivos tienen un diseño ligero y compacto y resultan muy versátiles.

Para concluir, en función de las necesidades de tu vivienda, deberás optar por invertir en un purificador (para limpiar) o en un humidificador (para controlar la humedad ambiental).

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