¿Qué es lo que consume más energía  en una casa?

Hoy veremos qué es lo que consume más energía en una casa. El consumo energético de las familias españolas ha crecido en las últimas décadas (se estima que se ha triplicado desde los años 90) debido al incremento de la población, el aumento de electrodomésticos y la limitación de combustibles fósiles para calefacción y producción de ACS en favor de sistemas basados en electricidad, como los radiadores eléctricos o los termos eléctricos, más limpios y respetuosos con el entorno. 

Pero, ¿cuánta energía consume un hogar español? ¿Dónde hacemos un mayor gasto energético? O, dicho de otra forma: ¿qué es lo que consume más energía en casa?

Hábitos de consumo de energía en los hogares españoles 

Los precios de la electricidad, en crecimiento continuo desde hace meses, y el mayor compromiso de los ciudadanos con el planeta, han hecho que la búsqueda de estrategias para reducir nuestro consumo de energía sea una prioridad para cualquier hogar. 

Sin embargo, y al contrario de lo que algunos piensan, para ahorrar energía no solo debemos buscar la tarifa eléctrica más barata: también debemos saber qué es lo que consume más energía en casa y optimizar su uso.

Datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) indican que los hogares españoles consumen unos 4.000 kWh al año de electricidad.

Según servicios, más de la mitad (55,2%) corresponde a los electrodomésticos, mientras que el 11,7% se destina a la iluminación, el 9,2% a la cocina, el 7,5% a la producción de agua caliente, el 7,4% a la calefacción y el 2,3% a la refrigeración (aire acondicionado). 

Por otra parte, y tomando como referencia la misma fuente, los electrodomésticos que más consumen son el frigorífico (30,6%), el televisor (12,2%), la lavadora (11,8%), el horno (8,3%), los ordenadores (7,4%), el congelador (6,1%) y el lavavajillas (6,1%).

¿A qué se debe esta relación? ¿Por qué unos consumen más que otros? 

En el caso del frigorífico y el congelador, su elevado consumo de electricidad se relaciona con su propio uso: aunque sean eficientes y tengan una potencia baja (unos 200 vatios, menos que un secador de pelo convencional), están en funcionamiento 24 horas, los 365 días del año.

En el caso de la lavadora (7,3% de la energía), su empleo es más limitado, lo que quiere decir que su porcentaje de consumo es mayor. Aun así, conviene tener en cuenta que entre el 80% y el 85% de su gasto energético se produce durante el calentamiento de agua. Por tanto, su consumo se reducirá seleccionando programas de baja temperatura.

Algo similar ocurre con el lavavajillas: aunque la mayoría de los modelos incorporan características eficientes para ahorrar agua y energía (apenas se utilizan entre 10 y 14 litros de agua por ciclo, menos que lavando los platos a mano), casi el 90% de la electricidad se destina al calentamiento del agua.

En un porcentaje muy similar a la lavadora se encuentra la televisión (7,5%). En los últimos años, el tamaño de las pantallas de TV se ha duplicado, lo que supone un mayor gasto de energía que puede compensarse, a su vez, por las pantallas de LED, algo más eficientes. En todo caso, parte de su consumo (casi un 15%) se produce cuando el equipo está en modo standby, algo que también debemos valorar cuando nos planteamos qué es lo que consume más energía en casa. 

Respecto a los pequeños electrodomésticos, no debemos subestimar su influencia en nuestra factura eléctrica: los que producen calor son los que más consumen porque tienen unas potencias muy altas, como los 1.500 vatios de una plancha, los 1.200 varios de un secador de pelo o los 1.950 vatios de un robot de cocina estándar.

Consejos para reducir el consumo de energía en el hogar

Saber qué es lo que consume más energía en una casa es muy importante para ser más eficientes en el día a día sin renunciar al confort.

Un buen consejo es sustituir los antiguos equipos (termo eléctrico, aire acondicionado, etc.) por unos nuevos, de bajo consumo y con mejor clasificación energética, y que incorporen tecnología o funciones como programación, control a través de Internet o software de inteligencia artificial.

En esta misma línea, conviene establecer pautas básicas, como programar los electrodomésticos según nuestras necesidades o evitar dejar los aparatos en standby (por ejemplo, puedes desconectar el termo eléctrico si te vas de vacaciones). 

Las bombillas LED y las pantallas en modo oscuro también reducen el consumo de electricidad en el hogar, aunque no podemos olvidar otras cuestiones como el mantenimiento de los equipos para evitar la acumulación de polvo, suciedad o cal (en el caso del lavavajillas, la lavadora o el termo) y asegurar su rendimiento

Por otra parte, siempre que sea posible, debemos valorar alternativas renovables como la energía fotovoltaica, que combinada con sistemas eficientes como la aerotermia y los acumuladores de agua, reduce el gasto el consumo en climatización y producción de ACS.

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