Te contamos cómo ahorrar electricidad  en tus celebraciones navideñas

La Navidad es época de celebraciones, alegría e ilusión, pero también de un mayor consumo eléctrico, ya que pasamos más tiempo en casa y las temperaturas son inferiores.

Esto, unido a la iluminación navideña, el uso de la calefacción por las bajas temperaturas o las largas sesiones de cocina, provocan que nuestro recibo de la luz se dispare: según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el consumo de energía en estas fechas puede aumentar hasta un 30%.

La clave para controlar el consumo energético en Navidad es maximizar nuestra eficiencia energética. Apagar las luces de una habitación cuando la abandonamos, así como las luces de navidad cuando no estemos en casa, hacer un uso responsable de la calefacción, activar el modo vacaciones de tu termo eléctrico si salimos de viaje, configurar el modo ECO en nuestros electrodomésticos o no dejar los aparatos en stand by, son algunos consejos básicos que pueden ayudarnos a ahorrar electricidad, tanto en Navidad como en cualquier otra época del año.

Por otra parte, reducir la iluminación navideña en terrazas, fachadas, jardines y zonas exteriores, instalar luces bajo consumo en el árbol y el Belén, aprovechar las tarifas energéticas reducidas para cocinar, fijar la temperatura de la vivienda a 21ºC o utilizar calefacción de apoyo y de bajo consumo para reforzar de manera esporádica la climatización, son consejos que también te ayudarán a ahorrar electricidad en las fiestas navideñas.

 

Cómo ahorrar electricidad… con la iluminación navideña

Hacer un uso responsable de la iluminación es una de las claves para ahorrar energía en Navidad.

Lo ideal para ahorrar sería prescindir de toda iluminación eléctrica pero, como no estamos dispuestos a hacerlo, puedes optar por reducir la cantidad de bombillas y guirnaldas, o encenderlas únicamente en los días señalados o cuando tengas invitados.

Otra clave para ahorrar energía es optar por las luces LED. Aunque son más caras, también son mucho más eficientes: se calcula que consumen hasta un 80% menos de electricidad.

Por eso, si tus guirnaldas de luces son antiguas, te recomendamos sustituirlas por unas nuevas. Y, por supuesto, apágalas si te vas a dormir o no vas a estar en casa. ¡Tu bolsillo lo agradecerá!

 

Cómo ahorrar electricidad… en la cocina

Durante las Navidades se preparan comidas elaboradas, utilizando electrodomésticos que consumen mucha electricidad, como el horno, con el que se preparan asados y muchos de los postres típicos de estas fechas.

Por suerte, muchos de estos platos pueden prepararse con antelación, así que podrás organizarte con tiempo y distribuir el gasto energético.

Una de las claves para ahorrar electricidad en la cocina es evitar introducir platos calientes en el interior del frigorífico, ya que, cuando lo hacemos, sube la temperatura y el gasto energético aumenta.

Otro consejo fundamental es aprovechar las horas con la electricidad a precio más barato.

Si tienes una tarifa de luz con discriminación horaria (DHA), aprovecha las horas del periodo valle, en las que la energía es hasta un 50% más barata, para utilizar el horno o para poner el lavavajillas. Recuerda que si llenas el lavaplatos en vez de usarlo a media carga, utilizarás un 40% menos de agua y ahorrarás un 10% de energía.

Utilizar la olla a presión antes que las cazuelas clásicas o aprovechar los diferentes niveles del horno para introducir varias bandejas son otros pequeños gestos con los que también puedes ahorrar energía en estas fechas.

Cómo ahorrar electricidad… con tu calefacción

En Navidad pasamos más tiempo en casa y queremos disfrutar de un ambiente confortable y agradable. Y, para ello, es fundamental controlar la calefacción. Esto quiere decir, básicamente, usarla de forma responsable y sin excesos, a la temperatura justa y durante el tiempo necesario.

Para estar a una temperatura agradable, la calefacción debe estar entre 18 °C y 21 °C aunque, si hay niños pequeños o personas mayores en casa, puedes sumar un par de grados.

Aunque es necesario que ventiles bien tu vivienda, debes controlar que puertas y ventanas estén cerradas para aislar y mantener el calor en cada estancia, sobre todo si tienes invitados.

Bajar las persianas y correr las cortinas por la noche también te ayudarán a mantener el calor acumulado durante el día en el interior de tu vivienda y a ahorrar en calefacción.

En zonas muy frías, una forma de reforzar la calefacción sin derrochar energía es utilizar sistemas de apoyo, como radiadores de suelo, convectores de suelo eléctricos, radiadores de aceite o calefactores con ventilador.

Si tienes niños pequeños y mascotas en casa, una buena alternativa son los radiadores de aceite TESY de la serie CC, con un innovador diseño en forma de T que proporciona un acabado más seguro y una mayor transferencia de calor controlando el consumo de energía.

Compaginar tradiciones y ahorro es más fácil de lo que creemos. Si mantenemos una actitud responsable e inteligente en nuestro consumo de energía, podemos disfrutar de unas fiestas navideñas, con iluminación incluida, sin que los excesos eléctricos nos pasen factura.