Cómo emprender la reforma energética de tu hogar

Hacer una reforma energética del hogar implica realizar las modificaciones y mejoras oportunas para disminuir su consumo energético, aumentar nuestro confort y mejorar nuestra economía doméstica: con una rehabilitación estudiada, el ahorro puede superar el 60%. Pero ¿cómo sé cuál es la eficiencia energética de mi casa y qué reformas debería hacer? ¿Existen ayudas para implementar la reforma energética de tu vivienda? ¿Qué dice la Ley al respecto?

El Certificado de Eficiencia Energética de las viviendas

El Certificado de Eficiencia Energética de los edificios es un documento obligatorio para todas las nuevas construcciones y para vender o alquilar cualquier vivienda o inmueble. En él aparecen datos relativos a la identificación del edificio, características energéticas, envolvente térmica, funcionamiento de instalaciones, normativa sobre ahorro y eficiencia, etc.

El objetivo de este certificado es catalogar los inmuebles en función de la energía que consumen y las emisiones contaminantes que producen. La clasificación se establece en función de un código alfabético de la A a la G, siendo la letra A la que refleja la mejor calificación energética y la G la que peor.

Desde el punto de vista legal y normativo, el certificado de eficiencia energética es obligatorio; desde el punto de vista personal, nos ayuda a saber hasta qué punto nuestro hogar es eficiente y cómo podemos mejorarlo; y desde un punto de vista comercial, una catalogación A o B puede aportar valor añadido ante una posible operación de compraventa. En este sentido, y tal y como se define desde la Fundación La Casa que ahorra, la rehabilitación energética también puede plantearse como una inversión.

Casas “coladero”, las grandes enemigas de la eficiencia energética

Según el Ministerio de Industria, en nuestro país un 80 % de los inmuebles ostentan categoría E y G, lo que quiere decir que la eficiencia sigue siendo una de nuestras asignaturas pendientes. Por otra parte, según cifras de Certicalia, una casa de 90 metros cuadrados con certificación G consume cinco veces más energía que un hogar con las mismas características pero con la letra B.

Elementos de la vivienda como las ventanas, los muros o el suelo pueden convertir nuestra vivienda en un auténtico “coladero”. La pérdida de energía del hogar por las ventanas puede ser de hasta el 30%, por los muros de hasta un 25% y por el suelo hasta un 2%. Esto quiere decir que, en muchas de nuestras viviendas, estamos perdiendo energía continuamente sin saberlo. Por eso, cuando acometamos la reforma energética del hogar, debemos valorar:

  • Cambiar las ventanas. El cambio es sencillo y los resultados rápidos. Se recomienda instalar ventanas de doble vidrio con rotura de puente térmico, así como decantarse por modelos batientes. Por otra parte, los cristales bajo emisivos evitan la pérdida de calor, al rebotar el calor generado por los aparatos de calefacción al interior de la vivienda sin permitir su fuga, así que también debemos tenerlos en cuenta.
  • Aislar las paredes. Esta medida también es fundamental. Las casas correctamnente aisladas térmicamente son siempre más eficientes, así que te recomendamos que estudies todas las opciones para mejorar su aislamiento. Las opciones y viabilidad dependerá del tipo de construcción y de si el aislamiento se va a realizar en todo el edificio o vivienda unifamiliar o si, por el contrario, hablamos de aislar solo nuestro piso dentro de una comunidad. En el primer caso, se puede optar por un SATE, Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior, para evitar acometer obras en la vivienda. En este caso, el aislamiento se realizaría de toda la fachada. Sin embargo, también existe la posibilidad de que queramos, o solo podamos, aislar térmicamente nuestro piso, en cuyo caso existen también sistemas de aislamiento interior. En ambos caso, la mejora de la eficiencia energética del hogar es más que notable, al evitar o minimizar las transferencia de frio/calor con el exterior.
  • Aislamiento de techos y suelos. Para evitar que se conviertan en un coladero energético, existe la posibilidad decolocar un falso techo con aislante térmico, así como sobreponer a tu suelo actual materiales laminados y vinílicos, de fácil instalación, con alto potencial aislante.
  • Mejorar las instalaciones. Renovar las tuberías y aislarlas para evitar pérdidas de calor y condensaciones es otra de las medidas a valorar a la hora de hacer una reforma energética en el hogar.

¿Cómo influye la climatización en la eficiencia energética?

Eficiencia y sistemas de climatización deben ir de la mano y son uno de los puntos clave que más debemos cuidar. Piensa que un porcentaje muy elevado del gasto energético total de nuestro hogar lo destinamos a calefacción, aire acondicionado y agua caliente.

Como ya sabes, en la actualidad hay sistemas basados en el uso de energías renovables que  permiten ahorrar mucha energía. Por ejemplo, los equipos de aerotermia , entre los que destacan las bombas de calor, o los sistemas solares térmicos, que los consituyen placas solares y acumuladores de ACS, consiguiendo con ello calefacción y ACS  con el consiguiente ahorro energético que eso supone.

Por último, recuerda que el 1 de enero de 2018 entró en vigor el Reglamento 2015/1188  que define los requisitos mínimos de la eficiencia energética de todos los aparatos de calefacción. Según esta Ley, para que los sistemas de calefacción fijos sean eficientes, deben tener una eficiencia energética estacional mínima de 38%. La eficiencia estacional mide la eficiencia energética real de los dispositivos de calefacción y aire acondicionado durante un periodo de un año

Las funciones que contribuyen, entre otras, al aumento de la eficiencia energética estacional de los aparatos de calefacción son:

  • Ventana / puerta abierta. El aparato reduce la potencia térmica al detectar un cambio de temperatura brusco provocado por una puerta o una ventana abierta.
  • Puesta en marcha adaptativa. O lo que es lo mismo, la posibilidad de programar la puesta en marcha y el apagado del aparato para alcanzar la temperatura deseada en un espacio.
  • Control remoto.
  • Programación del funcionamiento según nuestras necesidades y hábitos de consumo

¿Existen ayudas o subvenciones para la reforma energética de mi casa?

El IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, convoca diferentes ayudas para quienes deseen realizar una reforma energética en su hogar, dotando de ellas a aquellos que cumplan una serie de requisitos.

Estas ayudas, dependientes de la Unión Europea, están destinadas a realizar actuaciones que tengan como objetivo reducir las emisiones de CO2 y el consumo de energía de los edificios.  El objetivo es que, tras estas acciones, los edificios mejoren, como mínimo, una letra en su calificación energética. Pueden beneficiarse de ellas propietarios, comunidades de propietarios, empresas explotadoras, arrendatarias o concesionarias de edificios y empresas de servicios energéticos.

Si te interesa este tema, te recomendamos que visites la web www.idae.es.

 

Desde TESY también te invitamos a que eches un vistazo a este enlace antes de iniciar tu reforma energética. En él encontrarás información general sobre directivas, normativa, asesoramiento, organismos de contacto, etc.